Cómo pasar recetas de memoria de la abuela a un libro escrito

Pasar las recetas de memoria de la abuela a un libro escrito tiene cinco pasos: cocinar con ella y medir todo lo que echa, preguntar por los trucos que no se ven, anotar las cantidades y los pasos, recoger la historia detrás de cada plato y pasar todo limpio a un libro que quede en la familia. Te explicamos cada paso con detalle.

¿Cuáles son los pasos para pasar las recetas de memoria a un libro?

El gran problema es que tu abuela no usa medidas. Echa a ojo, prueba y ajusta sin pensar. Por eso, el método que mejor funciona es acompañarla mientras cocina y traducir lo que hace a cantidades y pasos escritos. Estos son los pasos:

  1. Cocina con ella y anota todo lo que echa, aunque no use medidas.
  2. Convierte sus «un chorrito» y «un puñado» en gramos y cantidades.
  3. Pregunta por los trucos y las señales que no se explican solas.
  4. Anota de dónde viene cada receta y quién se la enseñó.
  5. Redacta la receta en orden y léela con ella para corregir.
  6. Pásalo todo limpio a un libro escrito que quede en casa.

Paso 1. Cocina con ella y anota mientras trabaja

La excusa perfecta es proponerle hacer juntos uno de sus platos. Tú observas, ella cocina como siempre. Ve apuntando cada ingrediente en el momento en que lo echa, porque si esperas al final se te olvida la mitad. No corrijas ni interrumpas. Anota también los tiempos, aunque ella diga que es hasta que «esté hecho».

Paso 2. Convierte el ojo en cantidades

Aquí está lo más delicado. Un «vaso» no es lo mismo en todas las cocinas y un «puñado» depende de la mano. Pídele que repita la medida delante de ti con una cuchara, un vaso o una báscula, y apunta lo que sale. Si quieres una ayuda más completa para este paso, tenemos un artículo sobre cómo pasar recetas de cazo y ojo a gramos para un libro de familia, donde lo explicamos con ejemplos.

Paso 3. Recoge los trucos que no se ven

Las recetas de memoria guardan secretos que nunca se cuentan. El punto exacto de la masa, cuándo bajar el fuego, el truco para que no se pegue. Pregúntale mientras lo hace, no después. Frases como «¿por qué lo haces así?» o «¿cómo sabes que ya está?» sacan información que ningún recetario tiene.

Paso 4. Anota la historia de cada receta

Un libro escrito de la familia no es solo ingredientes y pasos. Cada receta lleva detrás una historia. Quién la enseñó, en qué ocasiones se hacía, qué le cambió ella a la receta original. Esas anécdotas son las que convierten un cuaderno de cocina en un legado. Pregúntale con calma, quizá con el plato ya servido en la mesa, que es cuando la conversación fluye.

Paso 5. Redacta y corrige con ella

Pasa tus notas a una redacción ordenada, con ingredientes arriba y pasos numerados. Luego léela con ella. Verás que recuerda algo que se le había pasado, o que una medida no era del todo exacta. Esta revisión es la que da calidad al resultado.

Paso 6. Pásalo todo a un libro definitivo

Una vez corregidas, toca darles forma de libro. Puedes escribirlas a mano en un cuaderno bonito, hacer una carpeta con hojas impresas o usar un libro ya preparado para ello. Si no sabes por dónde empezar a darle formato, te contamos cómo transcribir recetas de la abuela a un libro ilustrado sin equivocarte al elegir el formato.

¿Cómo es el libro que queda al final?

Depende del camino que elijas, pero un libro de recetas familiar bien hecho suele tener la misma estructura en cada receta. Primero el nombre del plato y su historia corta. Después, la lista de ingredientes con cantidades exactas. Luego, los pasos numerados en orden. Y en muchos casos, un hueco para una foto o una nota final con los trucos. Si además queda escrito con su letra, gana un valor que ninguna fotocopia puede tener.

Hay varias formas de presentarlo. Un cuaderno artesanal es bonito y flexible, pero cuesta mantener el orden. Un libro guiado, en cambio, viene ya con el espacio marcado para cada parte, de modo que solo hay que rellenar. Es la opción que menos trabajo da y la que más fácil termina, porque no hay que pensar en el diseño, solo en las recetas.

¿Cuándo conviene hacerlo?

Cuanto antes, mejor. Cada año que pasa hay recetas que cambian sin que nadie se dé cuenta, porque ella ajusta a ojo y la memoria de los detalles se desgasta. Y no hace falta que sea una ocasión especial. Una tarde de domingo, una visita con tiempo por delante o unas vacaciones en su casa valen igual.

También es una buena idea cuando la familia se agranda. Con un nieto recién llegado, muchas abuelas tienen más ganas que nunca de transmitir lo que saben, y las recetas son la puerta de entrada más natural para empezar a preguntarle por su vida.

Consejos para que la sesión salga bien

  • Elige una receta sencilla para la primera sesión, no el plato más laborioso.
  • Graba con el móvil el audio mientras cocina, para comprobar tus notas después.
  • Haz fotos del proceso, de la cocina y del plato terminado.
  • No intentes recoger todas las recetas en un día. Con dos o tres basta.
  • Deja que ella lea y toque el resultado final antes de darlo por cerrado.

Si te pasa lo que a muchas familias, que las historias y anécdotas salen a borbotones y no caben junto a las recetas, tenemos un artículo sobre qué hacer cuando el libro de recetas familiar se queda pequeño para las historias de la abuela, con soluciones concretas. Y si tu abuela cocina sin mirar y sin usar medidas, también te contamos cómo elegir un regalo de libro de recetas para alguien que cocina de memoria.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo es el libro?

Es un libro guiado con el espacio ya preparado para cada receta. Tiene sitio para 14 recetas, con espacio para los ingredientes, los pasos, los trucos y la historia que hay detrás de cada plato. Se rellena a mano, ya sea que la rellene ella o que lo hagáis juntos en la cocina mientras os lo cuenta.

¿Puedo escribir las recetas yo si mi abuela ya no cocina?

Sí. Si ella ya no se pone delante de los fogones, podéis reconstruir las recetas de memoria entre los dos, contando lo que recordáis de verla cocinar. No quedará con medidas exactas, pero conservará su forma de hacer y su historia.

Un libro para conservar su forma de cocinar

En Quiero Conocer Tu Historia tenemos un libro de recetas pensado justo para esto, para guardar 14 recetas de cualquier familiar, su historia y su forma de cocinar. Podéis rellenarlo juntos en la cocina, que es cuando salen los trucos que no se cuentan en una conversación cualquiera. Si quieres verlo, puedes echar un vistazo a nuestro libro de recetas familiares y empezar a conservar ese legado con su letra.

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