Guion para entrevistar a tus abuelos sobre su juventud y crear un libro de recuerdos
Un buen guion para entrevistar a mis abuelos sobre su juventud se prepara en una semana y la entrevista en sí se hace en dos o tres sesiones de una hora, más un tiempo para ordenar todo lo que contaron. Son seis fases en total. Te contamos qué ocurre en cada una y cuánto puedes tardar.
El proceso en seis pasos
Esta es la visión general del proceso, de la idea inicial a las historias guardadas. Cada paso lo desarrollamos justo debajo.
- Decide el objetivo y a quién entrevistas (un día de pensar).
- Recopila lo que ya sabes de la familia (dos o tres días).
- Escribe el guion con preguntas por etapas (dos o tres días).
- Prepara la sesión: lugar, grabación y aviso previo (dos días).
- Realiza la entrevista en dos o tres sesiones (una o dos semanas).
- Ordena, guarda y comparte lo que contaron (una semana).
Fase 1. Decidir el objetivo y a quién entrevistas (un día)
Antes de escribir una sola pregunta, piensa qué quieres conseguir. ¿Que los nietos conozcan cómo se conocieron? ¿Guardar por escrito cómo era el pueblo en los años 60? Con un objetivo claro, el guion se ordena solo.
También decide si entrevistas a los dos abuelos juntos o por separado. Por separado suele salir más: cada uno recuerda cosas distintas y no se corta uno al otro. Aunque separarlos puede traer alguna sorpresa si se conocieron de jóvenes, así que valora bien ese detalle.
Fase 2. Recopilar lo que ya sabes (dos o tres días)
Habla con tus padres, mira fotos antiguas y anota lo que ya sabes de la infancia y la juventud de tus abuelos. Dónde nacieron, cuántos hermanos eran, a qué se dedicaban sus padres.
Esto cumple dos funciones. Primero, no les preguntas lo que ya sabes, y las preguntas que parten de un dato concreto («cuentan que vivíais encima de la panadería, ¿cómo era?») dan mejores respuestas que las genéricas. Segundo, detectas los huecos, que son justo lo que el guion debe cubrir.
Fase 3. Escribir el guion por etapas de su vida (dos o tres días)
Un guion no es una lista larga de preguntas, sino un recorrido por etapas: el pueblo, la infancia, la escuela, los primeros trabajos, los amores, la llegada de los hijos. En otro artículo del blog tienes las preguntas concretas para hablar con tus abuelos de sus años jóvenes; aquí nos centramos en el proceso.
Consejos para escribirlo:
- Entre 15 y 20 preguntas por sesión. Menos, si las respuestas se alargan (que es lo bonito).
- Preguntas abiertas: «¿cómo era un día cualquiera?», no «¿eras feliz?».
- Deja huecos para seguir el hilo que ellos abran, aunque se salga del guion.
- Guarda dos o tres preguntas «comodín» por si el silencio se hace incómodo.
Si la idea de montarlo todo de cero te abruma, hay una vía más sencilla. En Quiero Conocer Tu Historia tenemos libros guiados con preguntas sobre la vida de cada persona, incluido un libro de recuerdos pensado para que tu abuelo responda a mano y a su ritmo, con menos preguntas y más profundidad, para que no se convierta en una tarea interminable.
Fase 4. Preparar la sesión (dos días)
Elige un momento tranquilo: una tarde después del meriendo, un finde que los visites. Avisa antes con naturalidad: «abuelo, me gustaría que me contaras cómo eras de joven». A muchos les da vergüenza al principio y luego no hay quien les pare.
Prepara el material con antelación:
- El móvil o la grabadora, con batería y espacio de sobra.
- Fotos antiguas a mano: son el mejor desencadenante de recuerdos.
- El guion impreso, con espacio para anotar entre pregunta y pregunta.
- Si piensas en un pdf documento como resumen para la familia, deja claro desde el principio que lo grabas y transcribes para que todos lo tengan.
Una entrevista de abuelo funciona mejor en su sitio: su salón, su mesa. Ellos mandan en su casa y se relajan.
Fase 5. Realizar la entrevista en dos o tres sesiones (una o dos semanas)
No intentes cubrir toda su juventud en una tarde. Una sesión de una hora es el límite práctico: a partir de ahí, la energía decae y las respuestas se acortan.
Reparte las etapas del guion así:
- Primera sesión: el pueblo y la infancia. Arranca suave, con recuerdos fáciles.
- Segunda sesión: la escuela, los primeros trabajos y los amores. Aquí salen las mejores historias.
- Tercera sesión (opcional): huecos, detalles y las preguntas que surgieron después de repasar la grabación.
Entre sesión y sesión, escucha la grabación. Detectarás los temas que quedaron a medias y las preguntas que funcionaron. Si en algún momento la conversación se pone triste, no la fuerces; en el blog contamos cómo animar a tu abuelo a contar historias sin que se ponga triste.
Fase 6. Ordenar, guardar y compartir (una semana)
Una vez terminadas las sesiones, toca el trabajo de conservar. Transcribe lo más valioso o sube el audio a la nube con un nombre claro. Si prefieres algo más elaborado, puedes montar un pdf con las respuestas y unas fotos, para enviar a primos y tíos que viven lejos.
Y una opción que cada vez más familias eligen: que la propia historia quede por escrito, con su letra. Si te animas, otra ruta es organizar una cena familiar para entrevistar a los abuelos y convertir la última fase en un momento de todos.
¿Papel, pdf o libro guiado?
Cada formato cumple una función distinta, así que esta comparación te ayuda a decidir cómo guardar lo que contaron:
| Formato | Ventaja | Inconveniente |
|---|---|---|
| Grabación de audio | Conserva la voz y el tono | Nadie la escucha entera años después |
| Transcripción en pdf | Fácil de compartir con toda la familia | Falta el tono y las pausas |
| Libro guiado rellenado a mano | Queda con su letra, listo para las próximas generaciones | Requiere que él lo rellene, a su ritmo |
Si optas por el libro, existe también una versión digital rellenable por si tu abuelo prefiere teclear antes que escribir, o por si vive lejos y lo rellenáis juntos por videollamada.
¿Cuánto tarda todo el proceso en total?
Si sumas todas las fases, el proceso completo se puede hacer en tres o cuatro semanas sin prisa. Una semana de preparación, una o dos de entrevistas y otra final para ordenar todo. Con un fin de semana intenso y las sesiones seguidas, podrías apretarlo en dos semanas, aunque lo natural es dejar que las conversaciones respiren.
Y un último apunte. A veces la entrevista es el primer paso, pero lo que de verdad permanece es lo que queda escrito, con su letra y a su ritmo, para releer cuando quieras. Nuestro libro guiado de recuerdos para abuelo y abuela nació justo para eso, con más de 140 preguntas repartidas en 12 capítulos y envío a toda la España peninsular y Baleares. Date una vuelta por la web y elige la edición que encaje con tu familia.