Escribir la historia de tu familia en 8 pasos

Esta guía para escribir la historia de tu familia paso a paso se hace en seis fases: organizar lo que ya sabes, decidir el enfoque, preparar las preguntas, entrevistar, redactar y conservar. En total, unas cuatro a ocho semanas si avanzas con calma. Te contamos qué ocurre en cada fase y cuánto tiempo orientativo lleva.

¿Cómo escribir la historia de mi familia paso a paso?

Antes de meterte de lleno, te dejo el proceso completo de un vistazo. Cada fase tiene su propia misión y su ritmo, y ninguna requiere conocimientos especiales ni herramientas complicadas.

  1. Recoge lo que ya sabes de tu familia en una o dos tardes.
  2. Decide el enfoque de la historia durante una semana.
  3. Prepara las preguntas y contacta con tus familiares.
  4. Entrevista y graba a tus padres y abuelos a lo largo de dos o tres semanas.
  5. Transcribe y ordena los relatos en una o dos semanas.
  6. Conserva el resultado y compártelo con el resto de la familia.

Fase 1. Recoge lo que ya sabes

Empieza por lo que está en tu cabeza y en los cajones de casa. Nombres, fechas, anécdotas que te contaron de pequeño, fotos viejas con anotaciones al dorso. Apunta todo sin orden ni filtro durante una o dos tardes.

Esta fase sirve para descubrir los huecos. Verás en qué épocas hay información y en cuáles casi nada, y ahí sabrás a quién tienes que preguntar. Plazo orientativo: un fin de semana.

Fase 2. Decide el enfoque de la historia

Escribir la historia de tu familia entera desde el siglo pasado puede bloquear a cualquiera. Mejor acota. Puedes centrarte en una persona (tu madre, tu abuelo), en una rama de la familia o en un periodo concreto, como la infancia de tus padres.

Si quieres un marco más amplio, te viene bien esta guía sobre cómo preservar la historia de una familia en 8 pasos, que ordena el trabajo por etapas. Dedica unos días a elegir el enfoque; si lo dejas para más tarde, la fase siguiente se vuelve confusa.

Fase 3. Prepara las preguntas y contacta con tu familia

Aquí llega el momento de pensar qué quieres saber. Haz una lista de preguntas abiertas, esas que empiezan por cómo, qué o por qué, y agrúpalas por etapas de la vida: infancia, jóvenes, trabajo, pareja, familia, lo que quieren dejar a los suyos.

No hace falta una lista infinita. Con veinte o treinta preguntas bien elegidas tendrás conversaciones larguísimas. Lo importante es avisar con tiempo a tu familiar: dile que quieres que te cuente cosas de su vida y que te apetece tomárselo con calma. Muchas personas mayores se emocionan solo con que alguien les pregunte.

Si no sabes por dónde empezar con las preguntas, este artículo sobre qué preguntar para conocer la historia de tu familia te da un buen punto de partida. Plazo orientativo: de tres a cinco días entre preparar la lista y poner la primera cita.

Fase 4. Entrevista y graba

Es la fase más bonita y la que más tiempo merece. Hazlo en persona siempre que puedas, en un rato tranquilo, con café o merienda de por medio. Usa el móvil para grabar el audio y deja que la conversación fluya; las mejores historias salen cuando nadie apura un cuestionario.

No lo cierres en una sola sesión. Dos o tres encuentros, cada uno de una hora o hora y media, funcionan mucho mejor que una tarde eterna. Si vives lejos, las videollamadas también valen, y aquí te puede ayudar nuestro artículo sobre cómo grabar las historias de tu madre sin que tenga que escribir a mano en 6 pasos, pensado justo para esos casos.

Plazo orientativo: de dos a tres semanas, según la distancia y las agendas.

Fase 5. Transcribe y ordena los relatos

Escucha las grabaciones y pasa a texto lo más importante. No busques la literalidad exacta: recoge el sentido, las anécdotas y las frases con gancho. Después organiza los relatos por capítulos, siguiendo las etapas de la vida que ya definiste en la fase 3.

Este es el momento de decidir el formato final. Algunas familias montan un documento compartido, otras prefieren algo con más careta. Si te encaja la idea de un libro, hay diarios guiados con preguntas impresas que la propia persona responde a mano, de forma que la historia queda guardada con su letra, y hay familias que combinan ambos caminos: las grabaciones de la fase 4 pasan al libro para padre, madre o abuelo cuando les cuesta escribir ellos solos.

Plazo orientativo: de una a dos semanas, trabajando un rato al día.

Fase 6. Conserva y comparte

Una historia que solo vive en tu ordenador puede perderse. Guarda las grabaciones en dos sitios, imprime o encuaderna el resultado y, sobre todo, compártelo. Una sobremesa donde lees en voz alta lo que contó la abuela se convierte en el mejor legado que puedes dar a los más pequeños.

Aquí también encaja el libro de recetas familiares, que conserva los platos de la casa con su historia y sus trucos, una pieza que se pasa de generación en generación. Plazo orientativo: unos días entre imprimir, guardar y organizar la sobremesa.

¿Cuánto tarda escribir la historia de una familia?

En total, entre tres semanas y dos meses, según la distancia, el número de personas a las que entrevistes y lo que quieras como resultado final. Si te limitas a un familiar y a las fases esenciales, con un mes tienes algo sólido. Si lo planteas como proyecto familiar completo, deja que respire sin prisa: lo importante no es la velocidad, es no quedarte a medias.

Fase Qué ocurre Plazo orientativo
1. Recopilar Reunir lo que ya sabes y detectar huecos Un fin de semana
2. Enfoque Acotar a quién y a qué etapa dedicas la historia De 3 a 7 días
3. Preguntas Preparar la lista y contactar con tus familiares De 3 a 5 días
4. Entrevistar Grabar las conversaciones y los relatos De 2 a 3 semanas
5. Redactar Transcribir y ordenar por capítulos De 1 a 2 semanas
6. Conservar Guardar, imprimir y compartir De 3 a 7 días

Un consejo para que no se quede a medias

El error más común de quien quiere escribir la historia de su familia es empezar demasiado grande. Cien preguntas, tres abuelos, dos ramas del árbol y una montaña de grabaciones acaban aburriendo al proyecto entero. Mejor pocas preguntas y con profundidad, en sesiones cortas y agradables, de modo que preguntar se convierta en la excusa perfecta para pasar tiempo juntos en vez de en una tarea pendiente.

Y si prefieres un camino ya preparado, en Quiero Conocer Tu Historia hacemos libros guiados de recuerdos para mamá, papá, abuela y abuelo, con preguntas sobre su vida para responder a mano y conservar su historia con su letra. Es un regalo que se rellena a su ritmo o juntos, y la forma más bonita de cerrar este proceso. Echa un vistazo a nuestro libro guiado de recuerdos familiares y empieza antes de que sea demasiado tarde.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo escribir la historia de mi familia?

Empieza recopilando lo que ya sabes, acota el enfoque, prepara preguntas abiertas por etapas de la vida y entrevista a tus padres o abuelos grabando el audio. Después transcribe, ordena por capítulos y comparte el resultado. El proceso completo se recorre en las seis fases de este artículo.

¿Cómo saber la historia de mi familia?

Preguntando en persona es la vía más directa. Organiza encuentros tranquilos con tus mayores, lleva una lista de preguntas abiertas y graba las conversaciones. Complementa con fotos, documentos y lo que te cuenten tíos o primos, que suelen recordar detalles que en casa se habían olvidado.

¿Cómo hacer la historia de mi familia?

Divide el trabajo en fases pequeñas con su propio plazo, como las que te contamos aquí. Es más fácil avanzar un rato cada semana que plantear un gran proyecto imposible de encajar en la agenda.

¿Qué es un libro de historias de familia?

Es un libro donde una persona deja escrita su historia de vida, normalmente con preguntas impresas que la guían por capítulos: su infancia, su trabajo, sus recuerdos, lo que quiere dejar a los suyos. Las respuestas se escriben a mano, así que queda un objeto personal que la familia conserva y transmite.

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