Cómo convertir el libro de recuerdos de tus abuelos en un audiolibro familiar en 6 pasos
Para convertir el libro de recuerdos de tus abuelos en un audiolibro familiar necesitas elegir las páginas que vais a grabar, dejar las respuestas listas, grabar con el móvil en una estancia tranquila, organizar los audios por capítulos y repartirlos en la familia. Son seis pasos, y en esta guía te explicamos cada uno con detalle.
Cómo convertir el libro de recuerdos de mis abuelos en un audiolibro familiar en 6 pasos
Antes de ponerse a grabar, conviene tener el camino claro. Este sería el proceso completo, de principio a fin:
- Elige qué capítulos del libro vais a convertir en audio.
- Revisa que las respuestas estén terminadas y legibles.
- Prepara el móvil y elige un lugar silencioso de la casa.
- Graba a tus abuelos leyendo sus respuestas, con calma y sin prisa.
- Ordena los audios por capítulos y dales un título claro.
- Reparte el audiolibro entre la familia y guarda una copia de seguridad.
1. Elige qué capítulos vais a convertir en audio
No hace falta grabar el libro entero de una sentada. De hecho, es mejor que no lo intentes. Un audiolibro familiar funciona mejor cuando es corto y se escucha con ganas, así que empieza por los capítulos que más os apetenzca conservar, como la infancia o la vida de vuestros abuelos antes de formar familia.
Si el libro está a medio rellenar, esta es una buena ocasión para terminarlo juntos. Lees una pregunta, tu abuelo responde y de ahí salen las historias que nunca habías oído. Si os está costando arrancar, os puede ayudar este artículo sobre cómo grabar el audio de tus abuelos leyendo su libro de recuerdos en seis pasos.
2. Revisa que las respuestas estén terminadas y legibles
El audiolibro nace del libro escrito, así que primero conviene repasarlo. Busca preguntas sin responder y frases a medias, y aprovechad para completarlas en una charla tranquila. Fíjate también en la letra. Si hay alguna palabra que no se entiende, pregúntaselo a tu abuelo antes de grabar. Esas dudas, por cierto, suelen abrir las mejores conversaciones.
3. Prepara el móvil y elige un lugar silencioso
Con el móvil basta. Busca una habitación con poca eco, apaga la tele, la radio y las notificaciones, y coloca el teléfono a unos treinta centímetros de quien habla, sobre una mesa o un cojín. Si podéis, haced una prueba corta de treinta segundos y escuchadla antes de la sesión de verdad. Así os aseguraréis de que la voz se oye limpia y sin zumbidos.
4. Graba a tus abuelos leyendo sus respuestas
Llega el momento clave. Sedemos en la misma mesa, abre el libro tu abuelo y pulsa grabar. No hace falta que lea palabra por palabra. Lo bonito del audiolibro familiar es que suena a conversación, con sus pausas, sus risas y sus desvíos hacia historias que el libro no recoge. Esos desvíos son oro, no los cortes.
Si tu abuelo se emociona o se atasca, seguid más adelante y volved a ese punto más tarde. Y si preferís un plan más distendido, os contamos cómo organizar una comida familiar para que los abuelos se animen a responder. Un día de grabación tranquilo vale más que diez sesiones forzadas.
5. Ordena los audios por capítulos y dales un título claro
Con las grabaciones hechas, llega la parte doméstica. Crea una carpeta en el móvil o en el ordenador y nombra cada audio con el capítulo y la pregunta, por ejemplo. Algo tan sencillo como «infancia-01-el-pueblo» os ahorrará minutos de búsqueda dentro de unos años.
No hace falta editar con programas complicados. Con renombrar, ordenar y quizá recortar el principio y el final de cada pista ya tenéis un audiolibro decente. Si queréis ir un paso más allá, existen aplicaciones online sencillas para unir audios, pero nuestro consejo es no liarte. La fuerza de este audiolibro está en la voz, no en la producción.
6. Reparte el audiolibro entre la familia y guarda una copia
Por último, compartidlo. Un grupo de WhatsApp de la familia, una carpeta compartida o un pen drive para los primos que viven lejos. Lo importante es que todos tengáis acceso y que quede al menos una copia guardada en dos sitios distintos, por ejemplo en el ordenador y en la nube. Un legado familiar solo se conserva bien si está duplicado.
Qué es un audiolibro familiar y en qué se diferencia del libro escrito
Un audiolibro familiar es la versión sonora del libro de recuerdos. Vuestros abuelos leen sus propias respuestas y esas grabaciones se guardan y se comparten como una colección de audios ordenados por capítulos. Es decir, no sustituye al libro, lo acompaña. El libro guarda la historia con su letra, y el audiolibro guarda la voz, el tono y las risas.
Hay dos maneras de hacerlo, y conviene decidirla antes de empezar:
| Opción | En qué consiste | Qué aporta | Cuándo encaja mejor |
|---|---|---|---|
| Abuelos leyendo su libro | Ellos leen sus respuestas a su ritmo | Su voz tal cual, con sus pausas y sus emociones | Si el libro está relleno o casi |
| Conversación grabada | Tú preguntas y ellos responden hablando | Más historias nuevas y un tono distendido | Si a tus abuelos les cuesta leer o escribir |
Si aún estáis en el punto de partida y no tenéis claro si grabar audio o quedarse solo con el libro escrito, echadle un ojo a esta comparativa entre libro de recuerdos escrito a mano y aplicación para grabar la voz, que os ayudará a decidir sin agobios.
Cuánto tiempo lleva preparar un audiolibro familiar
Como plazo orientativo, si el libro ya está relleno, podéis tener el audiolibro listo en una tarde. Entre grabar capítulo a capítulo, ordenar los audios y nombrarlos, dos o tres horas suelen ser suficientes para empezar por un capítulo corto.
Si el libro está por la mitad, el plazo se alarga porque antes tocáis terminarlo, y eso puede llevar varias visitas o varias videollamadas. Nuestra recomendación es no ponerle fecha. Este es de esos proyectos en los que el camino, hablar con vuestros abuelos, vale tanto como el resultado.
Cuándo conviene hacer el audiolibro y cuándo esperar
Es una buena idea cuando el libro ya tiene respuestas escritas, cuando vais a vernos un par de días seguidos, como en Navidad o en vacaciones de verano, o cuando parte de la familia vive lejos y no podrá escuchar esas historias en persona. También es una forma bonita de dar valor a un regalo de cumpleaños o de aniversario que ya hicisteis, porque le da una segunda vida al libro.
En cambio, mejor esperar si vuestros abuelos no tienen ganas ese día, si el ambiente de casa es de mucha bulla o si el libro apenas está empezado. Nada obliga a hacerlo todo ya. Antes de lanzaros, os puede venir bien leer qué decidir antes de convertir el libro de recuerdos de mis abuelos en un audiolibro familiar, donde tratamos esas decisiones previas con más fondo.
Y si todavía no tenéis ningún libro de recuerdos en casa, o si queréis empezar de cero con vuestra familia, en el libro guiado de recuerdos de Quiero Conocer Tu Historia encontraréis más de 140 preguntas repartidas en 12 capítulos, con ediciones para Abuela, Abuelo, Mamá y Papá, pensadas para rellenarlas juntos y a vuestro ritmo.